miércoles, 27 de octubre de 2010

Lo que nadie te dijo!

Pareciera que ser madre, eleva a las mujeres a rangos superiores, de pureza, divinidad, adoración… y perdida del pudor y de la personalidad….
Esto ultimo lo digo, porque después de que te empieza a crecer la panza y estas notoriamente embarazada, dejas de ser vos, para convertirte en “mamá”, “mami” “mamá de…”. En mi caso, aunque todavía no parí, para mucha gente ya soy “la mamá de Juan Pablo” y en mi cumpleaños, que fue en Agosto…me regalaron ropa de recién nacido! Y yo?? Yo quería una linda pulsera! Un lindo collar!!! Aunque sea un jaboncito que no sea hipoalergénico y sin olor! Pero no… ligué hasta pañales! Aunque pensándolo bien… que me van a regalar si la ropa no te entra, los anillos no te entran, calzas 3 números mas de lo normal. Reduciendo las posibilidades de un regalo glamoroso a un corpiño maternal de algodón blanco, o la trusa post parto “que te va a venir re bien!” … creo que al final los baberos fueron un regalo inteligente….

El tema del pudor, es un tema aparte! Todo empieza en una eco transvaginal (experiencia agradable si la hay…)  para ver si estas embarazada y termina cuando ya no te da ni un poquito de vergüenza amamantar en pleno restaurante al bebé!  Para mi, entre estos dos puntos, hay una parte del cerebro que cambia… no es normal que después de un tiempo todo se reduzca a pelar lola con tanta naturalidad como mostrar un hombro, o un tobillo!!

 De los pudores perdidos en el embarazo hablaré otro día, pero antes de terminar, quiero aclarar algo… lo bueno de tener amigas que ya tienen hijos, es que te dan buenos tips y consejos prácticos… lo malo, es que generalmente se acuerdan de “todo lo bueno y maravilloso” (aunque hayan terminado convulsionando en el parto), y todas, sin excepción, se olvidan las partes horrorosas de este hermoso camino para  llegar a ser …“ la mamá de…”.

La Runner