viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Qué tendrán de especial los cambios de décadas?

Esa era la pregunta recurrente que me hacía cuando yo tenía 20. Por esos tiempos, una mujer de 40, en mi opinión, era una "cuarentona".
Hoy, la cuarentona soy yo.
Recién a los 32, entré en la crisis de los 30. Ahí comprendí que ya no era adolescente y que había perdido la frescura de la juventud.
Siempre me jacté de mi aspecto juvenil y mirarme al espejo diariamente me hizo perder la noción del paso del tiempo. Hasta que un buen día, alguien me dijo:
-Señora, ¿Tiene hora?
Me mató. Fue espantoso.
Volví a mi casa, me miré en aquel espejo mentiroso e inmediatamente salí corriendo a buscar fotos. Muchas fotos viejas. De la escuela secundaria, de mi casamiento o de algunas vacaciones. B-i-k-i-n-i. Usaba bikini. ¿Dónde me entrará ahora?
Recién después de ver aquellas imágenes prehistóricas pude comprender. Unos cuantos kilos de más, varias canas desparramadas en mi cabeza y unas incipientes patas de gallo me han transformado en SEÑORA.
Los hombres también podrían sentirse identificados, pues no son ajenos al paso del tiempo. Pero nosotras, en este caso, corremos con algunas ventajas por el solo hecho de ser mujeres:
No nos quedamos peladas y la grasa se nos acumula bien parejita a lo largo y ancho de nuestro cuerpo.
Sin embargo, contamos con otros signos de envejecimiento.
Por ejemplo: el vello de las piernas disminuye notoriamente. Supongo que será para permitirnos atender los recién adquiridos bigotes. Y ya nos resulta familiar el espejito de aumento que guardamos en la mesita de luz para depilarnos la barbilla. Y no porque tengamos "pelusitas" difíciles de divisar, sino porque cada vez vemos menos.
A estas alturas, ya han aparecido en nuestras piernas unas cuantas líneas rojas y otras tantas azules que semejan al Amazonas con todos sus afluentes y estamos en la edad justa para calcular las calorías que tiene una porción de torta y sacarnos el cargo de conciencia, pidiendo una gaseosa light para acompañarla.
En esta época, solemos hacernos planteos como:
-¿Qué hice yo con mi vida?
Y si aún no están convencidos de lo que estoy diciendo, piensen en los velatorios. De chicos, nos han preservado de tan desagradable experiencia. De jóvenes, no fuimos invitados a casi ninguno. Pero ahora, cada tanto, asistimos a la despedida de algún ser que se ha ido. Es la generación que nos precede, y les seguimos nosotros...
No hay caso. Me siento en el camino de vuelta. Desde una mirada optimista podría decir que tengo toda una vida por delante. No obstante, con mucha suerte, estoy en la mitad de mi vida.
Si pudiera demostrarlo gráficamente dibujaría un tobogán. Ya subí por la escalera y ahora debo arrojarme.
Si bien adquirí la madurez suficiente para manejarme con prudencia en la vida y acumulé experiencias que no cambiaría por nada del mundo, ese equipaje, indefectiblemente irá acompañado de una decadencia física. Quizás ni hoy ni mañana. Pero de ese camino de vuelta nadie se salva.
Debo decir que me quedan muchísimas cosas por hacer y tal vez ese sea el secreto: proyectar, hacer y disfrutar como si cada día fuera el primero de nuestras vidas. O el último...

lunes, 30 de abril de 2012

Mis hermanos

Mis hermanos son dos personajes..pero personajes de verdad. Ha sido difícil ser la hermana menor. No lo voy a negar. Ellos siempre han sido machistas, guardabosques y pesados en materia de novios...nunca nada les venía bien. Que era gordo, que era flaco, que chueco, que era punk o medio “moderno”…ahhhh…que me baje la remera, que saque a tomar agua a la minifalda…todo eso me dijeron cuando yo tenia unos dulces 15 añitos. En esa época para que mentir, mis papás tampoco estaban de acuerdo en el novio punk. Mi familia era una familia que se las bancaba todas porque eramos bastante modernos…ellos salían con la fea, la flaca, la gorda, la malhumorada, la loca histérica…pero como ellos eran hombres…Bueno, “cometían errores”, pero la nena…pecado mortal.

Tuvimos suerte, uno se casó con una Diva divina preciosa. Aun hoy en dia todos nos preguntamos como fue que la engancho…es uno de los 7 misterios de la biblia, pero todos damos gracias a Dios… Yo nunca habia creido en Dios, pero después de ese casamiento magnánimo... empecé a creer en…los Angelitos...María…ahhhhh eran todos grandes amigos de la familia. La Diva…diosa, vos angelical y humor exquisito, todos los días me pregunto como ese angel llego a nuestras vidas. Y lo agradezco. Ser generoso, querible, amable…Un ser abrazable.

El más grande...ah…bueno un caso…primero de metió con la chica loca, la chica loca que todas las familias no queremos…loca...pero...loooooooooca…chiflada, de psiquiátrico…en fin...pero seguimos el camino de su amor...que por suerte solo duró 8 años y no 20…que decir? Después…ahhh…me acuerdo como si fuera ayer…una linda chica (chica por el tamaño) 1,50 de pura aspiración…puuuuura aspiración…y era loooooooooooooca…pero…loooooooooooooca…Tanto que le quemó la ropa y lo acusó de violencia. Ah...pero mi hermano…un ser tan violento que Mandela parece terrorista…el weón pavo de bueno, pavo de dócil…Así que paso de esas acusaciones y  sentó cabeza, se juntó con la princesa Lehia y se quedo con dos niñitas prestadas, pero felices…

Yo? Ah...conocí a un pibe, que parecia buen pibe, que no le importo mi minifalda ni mi locura y se casó conmigo… acto seguido llegó a mi vida Juan Pablo…retoño hermoso que cada vez que lo miro veo a mi padre…si es un calco…pero después de verlo bien, es un calco de mis genes (aleluya!) tiene la cara mi padre, la blancura de mi madre…Las entradas de mis tíos…Y el humor…de quien sabe…un revuelto familiar exquisito de mi padre, mi madre, mis tíos y yo…Es de mi rama toda. Y lo agradezco. Porque me pone de buen humor todos los días.

Mis sobrinos…ah...que decir…dos hermosos y preciosos seres que como decían mis papás “son brillantes”…lo más loco es que además de ser lindos son inteligentes…Que alto ha quedado la vara! Lo que a mi más me importa es que son especiales…pero especiales de verdad…Tienen abrazos que aman, carcajadas que transportan y risas que me hacen acordar a mis papás…Manuela es un calco de mi padre, y Pedro, parece que no sacó mucho de los Tejada, pero pucha que nos quiere…

Yo soy feliz, tengo una gran familia, con el loco, el cuerdo, la diva y la hippie, el marido mas tranquilo pero amable…y estoy contenta. Parece que mis padres al final lo hicieron bien.  

Somos tres seres, que nacimos y crecimos de dos, pero que parece que nos hemos multiplicado… en una infinita familia maravillosa.

Mis hermano son dos rompebolas, pero los amo asi. Es difícil, pero ¿donde más encontrar dos ángeles?