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viernes, 13 de mayo de 2011

Una reflexión...

Estoy cansada, no tengo ganas de escribir. Pero hace algunos dias que me ronda una pregunta en la cabeza… Que nos pasa a los humanos? Porque estamos tan enfermos? Porque somos tan indolentes? Se supone que los humanos, somos los animales pensantes, hemos progresado tanto que tenemos derecho sobre todo, las vacas, las llamas, las flores, los pinos, los minerales…todo. Nada escapa a nuestros dominios. Somos como seres increíblemente poderosos e imbatibles…somos capaces de represar agua para tener energia, somos capaces de haces grandes agujeros para obtener oro y cobre…nada se nos escapa. Tenemos el control de todo. Todo.

Que nos pasa entonces que siendo tan poderosos no nos damos cuenta de la existencia de los seres indefensos que habitan nuestro mismo planeta? No digo que vayamos a pensar en elefantes ni pandas, porque no existen en nuestras geografias, pero…pensar un poco en ese ser proximo, el perro, el gat…. Ese de la calle, ese que vemos todos los dias. Como es posible que seres que supuestamente nos creemos superiores dejemos que ocurran las barbaridades que ocurren? Perros que no parecen perros…seres apelmazados, humedos, hambrientos, llenos de garrapatas y pulgas pasando justo enfrente de nuestras narices (y nosotros indolentes). Seres abandonados, sedientos de cariño y amor, queriendo solo una caricia.

Como puede ser que nosotros pensemos que somos superiores, que somos distintos?
Esos seres apelmazados y feos, asquerosos y horribles, alguna vez fueron un cachorro peludo, lindo, tierno y con olor a leche. Ese mismo que hacia gracias y ruidos graciosos, que se tumbaba en una alfombra para que le hicieran caricias. Ese que alguien alguna vez  nombró  “ Princesa”, “ Roger”, “Caramelo” o “Nerón”. Ese que nos calmó la soledad o que nos alegró la vida, ese que alguna vez fue nuestro hijo hasta que vino un hijo humano o que fue nuestra compañía incondicional hasta que vino una compañía humana… que ya no lo quiso.

Ellos, esos seres apelmazados, no son juguetes, no son una diversión, no son un plazo fijo. Son seres que nos quieren, que nos aman incondicionalmente, cuyas colas danzantes solo demuestran cuanto nos aman, nos adoran y veneran.

Nosotros quizás somos tan arrogantes de pensar que todo en este mundo esta al servicio del ser humano, las rocas, los minerales, las semillas , las plantas, pero no nos equivoquemos con otros seres. No son humanos, pero sienten, padecen, sufren el abandono y se deprimen. Sufren perdidas y se entristecen.

Cada vez que alguien abandona un animal, las probabilidades de que se atropellado son altísimas, cada vez que alguien abandona a un animal, las probabilidades de que muera de hipotermia están dadas por el azahar del clima.  Cada vez que alguien abandona un animal… sus chances de sobrevivir son escasas.

En mi escueta vida de animalista he visto muchas cosas, muchos casos terribles, horribles, inentendibles… y en cada uno de ellos me pregunto… Como? Por que?  En que estaba pensando esta horrible  persona que lo abandonó? En que minuto a alguien se le ocurre abandonar un perro en una carretera sin agua, pan o abrigo? No tengo respuestas, no se, no me lo imagino. No se como puede dormir!
  
Siempre he tratado a mis animales como a hijos, tengo cinco perros, de los cuales cuatro son rescatados de la calle, y han sido siempre parte de mi familia. Todo el mundo me decia “ cuando tengas un hijo, te vas olvidar de tus perros”. Ya tuve un hijo, y es precioso, es la luz de mis ojos, pero solo vino a integrarse a la manada. Él llora y los perros se inquietan, él ríe y los perros juegan, el está tranquilo y la manda está tranquila.

El día que Juan Pablo llegó a casa, mi perra Kury se instaló debajo de su cuna, y lo sigue a todas partes, él mira tele y ella mira tele, él juega y ella lo vigila, él duerme y ella vela sus sueños a un metro de distancia sin importar donde esté. Y si otro perro se acerca, gruñe.

Kury fue la primera en decirme que estaba embarazada, incluso antes del test de embarazo. Un día estaba acostada en mi cama, ella llegó, me levantó la remera y me dio dos legüetzos en la panza y me miró moviendo la cola.  Y yo pensé que estaba loca. Dos días después supe que estaba mas cuerda que yo.

No es que crea que Kury está para un comercial ni mucho menos, pero como ella, miles sienten, miles están amándonos, miles piensan que somos su lugar en el mundo. Si, porque para el humano, su lugar en el mundo es donde esta su trabajo, sus amigos, su familia… puede haber muchos lugares en el mundo. Para un perro no, su lugar en el mundo es donde está su amo, ese lugar calentito, cobijado, puede no ser el mejor, ni el mas adecuado, pero para él está bien.

Entonce yo me pregunto, si te quiere incondicionalmente, si acepta no estar en el mejor lugar, si acepta a veces no ser el primero, si te ama sin pensar quien sos, o cuanto ganas… por que? POR QUE ABANDONARLO? POR QUE CONVERTIRLO EN UN DESECHO???... No entiendo. Y esto solo ha sido una reflexión.

NO LO ABANDONES, EL NO LO HARIA JAMAS.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Perros y niños

Viendo el programa El encantador de perros de Cesar Millán no puedo dejar de preguntarme si sus técnicas de psicología animal podrían ser aplicadas también con los niños. Resulta raro este planteo después de haber estudiado los 5 años de la carrera de psicología, no? ;).

Analicemos algunas escenas... Todas recordamos o hemos escuchado anécdotas muy divertidas de esos momentos en los que dejamos solo o no le damos mucha atención a nuestra mascota. Llegamos a casa y nos encontramos con el cajón de la ropa revuelto y todos nuestros pares de medias mordidos, o resulta que  descubrió los chocolates que trajimos de regalo de un viaje y vorazmente los hizo desaparecer, o en su excursión por la casa descubrió el tacho de basura y viene hacia nosotros con la tapa en la cabeza cual trofeo de guerra, o quizás simplemente encontremos todos sus juguetes esparcidos por la casa.

¿No se parecen mucho estas escenas con las que nos pueden suceder cuando dejamos a nuestro crió solo por un rato?
Les puedo contar algunas anécdotas personales. Cuando yo era una niña de alrededor de 2 añitos, mi mamá me dejo a cargo de mi padre, a quien le gusta leer el diario y dejarlo en el piso una vez finalizado. Yo gateaba por ahí y me parecieron muy interesantes esos papeles tirados por el piso. Cuando mi madre llegó, yo ya había reducido el diario a confeti y estaba camuflada para la guerra! Además, cuando me retaban y me mandaban al cuarto, yo solía tomar el jabón (o una goma a falta de algo mejor) y sacar escamas de colores con mis uñitas...para felicidad de mi madre! Y odiaba que me pusieran en el corralito así que solía tirar hacia afuera todos los juguetes que me dejaban para entretenerme.

¿Y que pasa cuando un perro no quiere algo o se cansó de caminar? Lo mismo que un niño pequeño que se tira al piso y lo vemos pasar arrastrado por su madre, o invadido por un capricho violento provocando que su mamá desee ser tragada por la tierra!

¿Y cuando tenemos dos perros que se pelean por nuestra atención? Igual que dos hijos gritando "mirame a mi mamá! mirame a mi mamá!"

Se me ocurren miles de ejemplos más! Y ni voy a mencionar el tema del control de esfínteres ;).

Cesar dice que el problema con los perros es que los tratamos como humanos y nos olvidamos de su naturaleza. Yo creo que, no es solamente eso, sino que nos sentimos tan culpables que no podemos ejercer disciplina, ni con nuestros perros ni con nuestros niños.
Es importante hacerse de tiempo y espacio para uno mismo, ejercitarse, compartir, jugar, comer, dormir; y lo mismo deberían hacer los niños. Sin olvidarnos que los limites son amor, cuidado y protección, para ellos y para nosotras.

Así que animate a ser una mujer firme y asertiva! Como dice Cesar "hombros levantados, cabeza en alto" ;).

Cassandra